El patrimonio cultural abarca lo que se conoce como Patrimonio Material, que reúne lo arquitectónico y lo arqueológico, y el Patrimonio Vivo o Inmaterial que es aquel que vive en las personas a través de rituales, tradiciones, oficios, saberes. Todo ello en un lugar determinado, en un territorio habitado y con una Historia particular que recoge los hechos y personajes que van dando forma a aquello que se considera propio en cuanto a la forma de construir o edificar, de preparar los alimentos, de elaborar utencilios y objetos decorativos, de celebrar y compartir…
Muchas veces es el Patrimonio Natural el que determina el modo de habitar y el que algunos elementos tengan más importancia para la comunidad que otros. Es innegable la importancia de la madera en la vida de la comuna de Curacautín y ahí están los vestigios del ferrocarril (ramal Pua-Lonquimay) y de la Fábrica Mosso para afirmarlo. Sin embargo es el uso y la apropiación que la comunidad haga del patrimonio lo que le da valor cultural finalmente.



